Escribir una esquela puede parecer una tarea difícil en un momento emocionalmente delicado, pero es una forma respetuosa y significativa de comunicar el fallecimiento de un ser querido.¡
Una esquela, además de informar sobre la pérdida, permite rendir homenaje a la persona fallecida y compartir el duelo con familiares y amigos.
¿Qué es una esquela?
Una esquela es un anuncio que se publica para informar sobre el fallecimiento de una persona. Su propósito principal es comunicar la pérdida a amigos, familiares y conocidos, así como detalles sobre el funeral o ceremonia conmemorativa. Suele publicarse en prensa, medios digitales o tablones de tanatorios.
Su objetivo no es solo informar, sino también honrar la memoria del fallecido y crear un espacio de apoyo colectivo para quienes atraviesan el duelo. Por eso, muchas familias incluyen un mensaje personal o dedicatoria en su redacción.
Diferencias entre las esquelas, necrológicas y obituarios
Aunque a menudo se usan como sinónimos, existen diferencias entre una esquela, una necrológica y un obituario.
La esquela es un anuncio breve y formal que informa sobre la muerte de una persona, incluyendo datos esenciales como nombre, fecha del funeral y una dedicatoria o agradecimiento.
Por su parte, la necrológica es un texto más extenso que suele publicarse en medios de comunicación y ofrece una semblanza de la vida del fallecido, destacando su trayectoria, logros y legado. El obituario, de uso más común en el ámbito anglosajón, cumple una función similar a la necrológica, aunque en algunos contextos se emplea como sinónimo.
Cómo escribir una esquela paso a paso
Si te preguntas cómo escribir una esquela correctamente, estos son los elementos esenciales que debe incluir:
Empieza con una fórmula tradicional: Las esquelas suelen comenzar con frases convencionales, que indican el fallecimiento de la persona con solemnidad, como “Descanse en paz[MA1.1]..." o "Ha fallecido cristianamente...".
Incluye los datos esenciales del fallecido: Especifica el nombre completo, la edad (opcional pero habitual), la fecha del fallecimiento y el lugar de fallecimiento.
Menciona a los familiares: Puedes incluir a los familiares más cercanos: cónyuge, hijos, nietos, hermanos, etc. No es necesario detallar a todos si son muchos.
Indica la información del funeral o entierro: Detalla el lugar, día y hora de la ceremonia religiosa, velatorio o entierro, si procede.
Incluye una petición o agradecimiento final: Puedes cerrar con una frase que agradezca el acompañamiento o pedir una oración.
Para redactar una esquela correctamente, utiliza un tono respetuoso y evita expresiones coloquiales. La sobriedad es clave. Si deseas un tono más personalizado o íntimo, hazlo con sensibilidad.
Ejemplos de esquelas
A la hora de redactar una esquela, es útil contar con modelos para redactar una esquela que puedan inspirarte. Este es un ejemplo sencillo y respetuoso que puede servirte de inspiración:
D./Dña. [Nombre del fallecido]
Falleció en [Lugar] el día [Fecha], a los [Edad] años de edad.
Su esposa, hijos, nietos, hermanos y demás familia,
ruegan una oración por su alma.
El funeral se celebrará el [Fecha y hora] en [Nombre del Tanatorio].
La familia agradece las muestras de cariño recibidas.
En Mémora sabemos que redactar una esquela puede ser un momento emocionalmente difícil. Por eso, nos encargaremos de todos los trámites necesarios para publicar la esquela en el formato de tu elección. Nuestro equipo de profesionales te guiará en todo momento.