Hablar de cómo queremos ser atendidos al final de la vida nos permite dejar constancia de nuestras preferencias en el caso de que algún día no podamos expresarlas.
El testamento vital, también conocido como el documento de instrucciones previas, es una fórmula para indicar qué tipo de procedimientos médicos queremos recibir o no en circunstancias en que no podemos decidirlo nosotros mismos. También puede recoger decisiones sobre el destino de nuestro cuerpo tras el fallecimiento.
Pese a ser un elemento muy importante de nuestros derechos, su implantación en España es prácticamente residual. Solo alrededor de un 1% de los españoles registran este documento a tiempo. En Mémora consideramos importante fomentar el conocimiento sobre este procedimiento, que puede ahorrar considerablemente el sufrimiento y la carga sobre nuestros familiares en caso de incapacidad.
¿Qué es el testamento vital?
El testamento vital es un documento mediante el cual una persona mayor de edad, capaz y en plenas facultades, deja constancia de sus preferencias con respecto a cuidados y tratamientos médicos por si en un futuro no pudiera comunicarlas personalmente.
Su objetivo es que la familia y el equipo sanitario que le atienda en un contexto de incapacidad puedan respetar sus decisiones, previamente expresadas. También se puede nombrar a una persona como representante que actúe como interlocutora o representante cuando sea necesario.
En España, el testamento vital está regulado y recibe distintos nombres según la comunidad autónoma: documento de voluntades anticipadas, instrucciones previas, voluntades vitales... No obstante, la validez del testamento vital es nacional.
¿Cómo y dónde se hace el testamento vital?
La forma de formalizar el testamento vital depende de la comunidad autónoma en la que se realice.
Cada comunidad dispone de su propio registro oficial y establece los procedimientos para realizar el trámite por distintas vías: ante notario, ante personal habilitado por la comunidad o ante testigos.
Una vez formalizado el testamento vital, es recomendable inscribir el documento en el registro autonómico correspondiente para que los profesionales sanitarios puedan consultarlo si fuera necesario.
En la web del Ministerio de Sanidad se puede consultar el listado de los distintos registros autonómicos de Instrucciones Previas.
Ejemplo de un testamento vital
Aunque el contenido específico de cada testamento vital depende de las decisiones personales, entre las cuestiones que se pueden incluir se encuentran por ejemplo:
- Aceptar o rechazar tratamientos de soporte vital si se encuentra en una situación crítica e irreversible.
- No recibir reanimación cardiopulmonar en determinadas circunstancias médicas.
- Recibir cuidados paliativos para aliviar el dolor al final de la vida.
- Donar el cuerpo y los órganos a la ciencia o a una persona que lo necesite.
- Designar a un representante que pueda comunicar sus decisiones al personal sanitario.
- Indicar otras preferencias sobre tratamientos médicos.
No podrán incluirse en el testamento vital decisiones que sean contrarias a la ley.
Es aconsejable redactar las instrucciones de forma clara y reflexionada, teniendo en cuenta las distintas situaciones que podrían darse. El Ministerio de Sanidad dispone de una guía específica para ayudar a elaborar este documento.
Diferencia entre testamento vital y las instrucciones previas
En España, los términos testamento vital y las instrucciones previas hacen referencia al mismo documento. Aunque “testamento vital” es la denominación más conocida, el término “documento de instrucciones previas” es el utilizado por la legislación estatal.
No debe confundirse con el testamento ordinario, que regula cuestiones relacionadas con los bienes y derechos después del fallecimiento de un individuo.
Pedir cita para el testamento vital
Como hemos mencionado anteriormente, para pedir cita para hacer el testamento vital en España hay que consultar el procedimiento establecido en tu comunidad autónoma. En algunos casos se requiere la presencialidad, pero hay comunidades donde se puede hacer el registro virtualmente.
De forma general, el proceso consiste en comprobar qué documentación y requisitos son necesarios en tu comunidad, solicitar cita previa (si se requiere atención presencial) y formalizar el documento mediante la vía admitida en esa comunidad autónoma. Por último, se debe solicitar su inscripción en el registro correspondiente.
Realizar el testamento vital es un acto que permite dejar constancia de la propia voluntad y facilitar que sea respetada en momentos en que no sea posible expresarla.
En Mémora consideramos importante informar sobre estas herramientas y facilitar el acceso a recursos que ayudan a las familias a afrontar los procesos relacionados con el final de la vida. Además, ofrecemos la posibilidad de planificar tu funeral en vida, una opción que permite dejar organizados determinados aspectos del funeral y evitar posibles cargas económicas y emocionales a familiares y allegados.