Área Profesional

Mireia Boixadera, Directora del Servicio de Atención Primaria Litoral

Mireia Boixadera es enfermera de atención primaria, y desde hace 4 años y medio es la directora del Servicio de Atención Primaria Litoral en la Gerencia Territorial de Barcelona del Instituto Catalán de la Salud.

1. ¿A qué te dedicas profesionalmente?

Mi día a día es en el entorno de la atención primaria y comunitaria trabajando por la mejora continua de la calidad asistencial, para disponer de un primer nivel de atención accesible, seguro, equitativo, centrado con la persona y a la vez velando por el cuidado de los profesionales que trabajan. También nos ocupamos y preocupamos para mejorar el engranaje de relaciones y proyectos asistenciales con otros niveles asistenciales del territorio, concretamente de los Distritos de Ciutat Vella, San Martín y La Mina.

2. ¿Cuáles son los dos retos profesionales más importante que tienes en estos momentos?

Seguir trabajando para fortalecer la atención primaria y comunitaria. Necesitamos un primer nivel asistencial fuerte porque es la mejor herramienta para conseguir un enfoque proactivo de salud, un modelo sanitario sostenible y universal. Debemos trabajar por el reconocimiento de la cartera de servicios que se ha ido ampliando, en muchas ocasiones sin recursos adicionales, y que tiene su sentido que esté cerca de la comunidad, pero con los recursos humanos y tecnológicos necesarios. El futuro es la atención comunitaria pero también el aumento de la resolución clínica en primaria con la tecnología y competencia necesaria y el fortalecimiento de la atención a la complejidad y cronicidad en el domicilio. Por todo ello son necesarios el desarrollo y reconocimiento competencial a máximos de todos los actores que trabajamos, desde el administrativo sanitario, las técnicas de cuidados auxiliares de enfermería, las enfermeras, trabajadoras sociales, las pediatras, las odontólogas y las médicas de familia y aquellas otras disciplinas que empiezan a formar parte de los equipos de atención primaria como las fisioterapeutas. Y hablo en femenino porque mayoritariamente los colectivos de la salud se han ido feminizando y la demografía de las profesiones así lo recoge.

Por otra parte, otro gran reto ahora mismo es formar parte del grupo SOM GARANTIA que se presenta a las próximas elecciones al Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de Barcelona el próximo 24 de febrero de 2020. Tenemos retos importantes que queremos trabajar para hacer un COIB fuerte, renovado y cercano que vele por ejemplo para acercarnos a la media de enfermeras por habitante que tiene Europa, ya que ahora mismo estamos a la cola y esto provoca omisión de cuidados, que trabaje para hacer visible la nuestra competencia y autonomía profesional en la sociedad catalana, para abanderar la educación en la prevención y la salutogénesis y posicionar el liderazgo enfermero en la necesaria reforma de la atención primaria y al resto de dispositivos asistenciales. Por otra parte, trabajar por el reconocimiento de las especialidades ya disponibles y desarrollar las que faltan y garantizar el total desarrollo del decreto de prescripción enfermera.

La coincidencia es que en 2020 ha sido declarado por la OMS y el Consejo Internacional de Enfermeras como el año de las enfermeras, con el movimiento Nursing Now; es por tanto, un gran momento para nuestra profesión, y también lo debe ser para nuestro Colegio Profesional.

3. Profesionalmente hablando, ¿cuál es tu peor recuerdo?

La tarde del 17 de agosto de 2017 en Barcelona. Como cada verano agosto es un mes de trabajo para mí porque en casa hacemos las vacaciones entre julio y septiembre y estaba de guardia de la Gerencia. Fue muy, muy sobrecogedora aquella vivencia porque al pasar en el barrio de Ciutat Vella, varios de nuestros CAP se vieron afectados tanto por los heridos que llegaban como por la situación de pánico que se vivió las horas siguientes; sobre todo fue el CAP Raval Norte que al encontrarse en pleno Raval y corriendo el rumor de que al menos uno de los terroristas había huido hacia aquella dirección vio afectados hasta el punto de que cerramos el centro con los profesionales dentro para seguridad y hasta la noche con la autorización de los Mossos pudimos dejar salir a todo el mundo. El móvil aquella tarde hervía y los ojos no daban crédito a asimilar todas las imágenes que estaban llegando, todos los whatsapp que recibíamos, las llamadas de compañeros que estando de vacaciones y sabiendo que estaba de guardia y siendo justo a Litoral donde había pasado, no dejaban de llamar. Fueron días muy intensos de jornadas maratonianas y sobre todo aquella tristeza y vacío y el silencio aterrador cuando cruzaba la Rambla cada mañana para llegar al CAP Drassanes, que es donde trabajo.

Recuerdo que días después una de mis compañeras que volvía de vacaciones me dijo que estas vivencias, que acontecen choques emocionales, pasan factura. Factura no, pero al preguntarme por el peor recuerdo, no lo he dudado ni un momento que era éste. Sin embargo, como todo en la vida, siempre surgen aprendizajes y puntos de mejora y de aquella experiencia aprendimos todos y ahora fruto del esfuerzo y compromiso de todos los niveles asistenciales de primaria, hospitalaria, extrahospitalaria y transporte sanitario, disponemos de protocolos de actuación consensuados y transversales para casos de incidentes de múltiples víctimas como el del fatídico agosto.

4. Tu gran éxito?

Mi familia que amo con locura. ¡Son el porqué de las cosas! Y el segundo éxito es el de ser muy feliz trabajando y pasándomelo bien haciendo lo que hago cada día, en el entorno que deseaba hacerlo cuando estudiaba y que gracias a muy buena gente que me he ido encontrando en el camino y trabajando día a día, me ha permitido formar parte de un equipo de personas muy, muy comprometidas y competentes; todo un privilegio. Las profesionales que trabajamos en Litoral tenemos un fuerte sentimiento de pertenencia con el territorio y con la gente que vive porque compartimos el compromiso por la defensa en muchas ocasiones de condiciones de vida dignas, espacios necesarios para la comunidad, entornos y espacios reservados para la salud, todos ellos derechos fundamentales que no siempre es tan obvio disponer; un claro ejemplo ha sido, el CAP Raval Norte y la batalla, ahora ya se puede decir así porque ha terminado bien, para disponer de un centro de atención primaria que la comunidad se merece. En este caso, fueron las profesionales las que hicieron de primer altavoz de las penosas condiciones en que trabajaban y de las carencias que el centro tenía a nivel de accesibilidad a la comunidad. Ellas y ellos con la comunidad han hecho la alianza para reclamar un espacio digno y justo. Raval ya lo tenemos encaminado, ahora seguiremos batallando por el nuevo CAP del Gòtic, la Pau, etc.

5. En el proceso final de la vida de las personas, ¿qué te parece más importante?

Sin duda el acompañamiento y las medidas de confort que deben recibir las personas y el apoyo a sus familias. Considero importante que la persona que llega al final de su vida haya podido tener el espacio para pensar y deliberar con su familia y el equipo sanitario de referencia, sobre cómo querría ser atendido, sobre quién querría que la acompañara y qué necesidades quiere que se le cubran. Estos deseos, valores y creencias y las instrucciones concretas se recogerán en un plan de decisiones anticipadas y en su caso en un documento de voluntades anticipadas. La muerte es un momento que forma parte de todo el proceso de la vida y que hay que prepararlo bien. Como profesionales, tenemos que estar preparados para la buena muerte es un derecho que los ciudadanos tienen reconocido en la carta de derechos y deberes.

6. ¿Qué la enfermera esté cerca de personas que sufren, o mueren qué les aporta (a los pacientes)?

La enfermería es una profesión humanista que siempre ha velado por una concepción holística de las personas, familias y comunidades. Nos hemos formado curricularmente en relación de ayuda, counseling y en habilidades comunicativas. Asimismo, asignaturas como ética y bioética han ocupado y ocupan muchas horas del grado y son disciplinas que las enfermeras hemos querido profundizar en maestrías, postgrados y ahora ya en doctorados. Nuestro valor es estar siempre, la continuidad y la longitudinalidad de la atención, por lo tanto, la confluencia entre estas competencias y la pericia clínica, aportan a las personas que atendemos la cobertura de las necesidades en situaciones de sufrimiento y final de vida. La enfermera debe ser garante de la cobertura de necesidades básicas y la atención de los aspectos psicológicos y éticos durante el proceso, pero sobre todo debe ser garante de las necesidades esenciales como la dignidad, la espiritualidad, el afecto y la autonomía hasta el último momento.

7. ¿Nos puedes recomendar un buen libro?

¡Os recomiendo seis! Se trata de la Serie Bergman, 6 volúmenes de novela negra escritos por los suecos Hjorthén & Rossenfeldt sobre los casos y vida de un psicólogo criminalista cínico y arrogante, pero en el fondo muy débil, que me atrapó desde el primer momento. El primer libro Secretos Imperfecto se editó en 2016 y ya vamos por el sexto. Es un disfrutar leerlos y releerlos.

8. ¿Música y película favorita?

Me quedaría con cuatro canciones de estilos muy diferentes, Where the streets have no name de U2, Agafant l’horitzó de Txarango por todo lo que significa ahora y aquí, Camins de Sopa de Cabra y la piel de gallina que cada vez siento cuando escucho Nessun Dorma.

Y de películas tengo dos y curiosamente dirigidas por el mismo director, Clint Eastwood. La primera es Los Puentes de Madison porque forma parte de mi historia personal. La segunda es Invictus, porque relata a través de un magnífico guion la resiliencia, el perdón, la superación, y el liderazgo firme ya la vez respetuoso de Nelson Mandela cuando deviene presidente de su país, después de pasar años en prisión. Esta historia me atrapó porque gira en torno a un mensaje de superación y de búsqueda de un objetivo muy ambicioso, que será ganar la copa del mundo de rugby con la selección sudafricana, y de cómo todo este proceso sirve para unir todo un país.

Jordi y Queralt, mis hijos, son waterpolistas; este es un deporte muy sacrificado y que requiere trabajo personal (y ahora también familiar), determinación y mucho compromiso con el equipo; esta película nos ha ayudado a educarlos, tanto en el deporte, como en la vida.