Área Profesional

"El trasplante es una segunda oportunidad"

Nuria Masnou Trasplantaments Hospital Trueta per Mémora
 
Entrevistamos a Núria Masnou, Coordinadora de trasplante Hospital Universitario Josep Trueta de Girona y Jefe de estudios.

¿Por qué eres médico y no elegiste otra profesión?
Nunca me he planteado poder ser otra cosa que médico. Decidí cuál sería mi profesión cuando tenía 6-7 años y a partir de ahí ya siempre quise ser el mismo. En cambio, sí que he ido cambiando de especialidad: primero, quería ser investigador y cambiar el curso de las enfermedades desde la genética; después, cirujano porque eran los que "directamente" curaban algunas enfermedades y finalmente, oncólogo pediatra. Empecé a Intensivos y desde entonces me fui especializando en programas de trasplante (hepático, cardíaco, de pulmón y renal) adulto y pediátrico. Desde 2004, soy Coordinadora de donación y trasplante en el hospital.

A los médicos les enseñan a curar y salvar vidas, ¿cómo se enfoca la muerte desde la profesión?
En general nos enseñan cómo curar enfermedades y poco como curar las personas. Me refiero a que cada vez más nos hacen muy especialistas en enfermedades concretas y perdemos un poco la dimensión y la perspectiva de persona como un todo. Ciertamente, la muerte no se aborda en la facultad y no la "descubres" hasta que empiezas a ejercer y cada uno de nosotros hace un poco lo que puede. Personalmente, después de casi 15 años dedicándome especialmente a pacientes que están a punto de morir, esa es nuestra gran asignatura pendiente.

Cada vez más, debemos incluir el final de la vida y la muerte de los pacientes dentro de la enseñanza de la profesión, no sólo porque es una situación que ha pasado, pasa y seguirá pasando, hay enfermedades que no se pueden curar, sino también porque de alguna manera tenemos que dar herramientas a los profesionales para hacer frente a esta realidad. El envejecimiento progresivo de la población y la fragilidad actual de mucho de nuestros pacientes hace que, tal vez no todos los días, pero muy a menudo tengamos que ser capaces de decidir y de ayudar a decidir a nuestros pacientes aspectos relacionados con su enfermedad y sobre todo con su final de vida.

¿Qué lugar ocupa el acompañamiento a las personas en el final de la vida en tu ámbito profesional?
Desgraciadamente, en el ámbito de la donación de órganos puedo hacer muy poco en el acompañamiento a los pacientes, en cambio, tengo una gran labor con los familiares. De hecho, lo que me ayuda mucho es estar convencida de que para muchas familias, la donación es una pequeña ayuda para iniciar el proceso de duelo y especialmente en caso de muertes inesperadas, dentro de este sin sentido, a veces la donación tanto de órganos como de tejidos ayuda a aceptar un poco la pérdida.

¿Qué es lo que más te llena del día a día profesional?
Me siento útil y nunca, en todo este tiempo, nadie ha dejado de darme las gracias por haber hablado de la posibilidad de dar, hayan sido o no donantes. Soy consciente de que no hay una pérdida más importante que otra ya que por cada familia aquella persona que muere es insustituible. Es un trabajo que muchos compañeros consideran difícil e incómodo, porque siempre trabajamos en una situación difícil, por lo que somos lo más respetuosos posible, pero estas preguntas sólo las podemos hacer en estas situaciones.

¿Qué propondrías en tu entorno profesional como mejora?
Sentido común y humanidad. La medicina en este momento tiene mucha tecnología a su disposición, a veces nos escondemos detrás de esto para no decidir ciertas cosas. Técnicamente hay muchas cosas posibles que no tengo claro que éticamente sean ni adecuadas ni pertinentes aplicadas a cada caso en particular.

¿Qué te lleva a interesarte por el ámbito de los trasplantes?
El trasplante es una segunda oportunidad. Cuando era residente encontraba casi "mágico" ver cómo nos llegaba un paciente después de una cirugía de trasplante y en las pocas horas comenzaba una mejora progresiva. No sé si muchas de las cosas que hacemos como médicos permiten esta mejora en los pacientes.
En ese momento, mi objetivo último era que algunas personas tuvieran una segunda oportunidad y se pudieran trasplantar. Ahora, lo hago para ayudar a los pacientes que están en lista de espera pero la razón principal, y que he aprendido con los años, es que estoy ayudando a estas familias que están viviendo un momento muy difícil como es el final de vida.

¿Nos puedes recomendar un buen libro?
De trasplante? El Hombre Puzzle del Starlz. Ahora estoy leyendo dos libro póstumos, "La vida que aprendo" de Carles Capdevila y el de Joan Barril.

¿Tu música o película favorita?
Me gustan Els Pets y Manel. También la música disco de los 80 y los fados (sobre todo la Mariza).