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Cómo gestionar el duelo por suicidio

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que cada año se suicidan unas 800.000 personas, lo que supone una muerte cada 40 segundos. Incluso hay indicios de que, por cada adulto que se suicida, posiblemente más de otros 20 lo han intentado. Aunque se trata de un acto que puede producirse a cualquier edad, se considera la segunda causa principal de fallecimiento en las personas de entre 15 y 29 años.

En este contexto, Fundación Mémora y DSAS, Després del Suïcidi – Associació de Supervivents (DSAS) organizan periódicamente charlas sobre “Cómo afrontar el duelo por suicidio” en los Espacios de Apoyo de Mémora en Barcelona, Tarragona, Girona y Manresa. Estos espacios han pasado a ser la sede de la asociación con el objetivo de ofrecer asistencia psicológica en este tipo de situaciones y en un futuro cercano poder acoger grupos de reflexión de forma periódica para que los participantes compartan sus experiencias y consecuentemente, se pueda ayudar a romper con el tabú de la muerte por suicidio.

Cecilia Borràs, psicóloga y presidenta de DSAS, perdió a su hijo y creó posteriormente la asociación. Como colaboradora de Mémora desde 2013 en aspectos relacionados con este tema, ha sido la encargada de explicar durante las charlas las distintas herramientas para abordar el suicidio, una de las causas de muerte más invisibles y escondidas en nuestra sociedad.

"Una persona que se plantea el suicidio da señales y mensajes que, en conversaciones cotidianas, erróneamente les restamos importancia. Las personas que toman esta decisión lo hacen después de haber llegado a una situación límite y tras no encontrar consuelo en su entorno ", explica la experta. Ante esta realidad, Cecilia reafirma que el suicidio se puede prevenir a través de iniciativas y talleres que permitan abrir una vía pedagógica sobre una problemática poco visible a nivel social.

"La mejor prevención para combatir el suicidio es la palabra, hay que hacer pedagogía sobre el riesgo de suicidio y acompañar estas personas, acercándose a ellas y escuchándolas", asegura. En este sentido las charlas que se organizan en los Espacios de Apoyo de Mémora son abiertas a todo el público y “son recursos que sirven para darnos cuenta de los prejuicios que existen en torno al suicidio y romperlos”.

El suicidio, un problema de salud pública

La misma OMS define el suicidio como un grave problema de salud pública y por este motivo, reafirma la necesidad de diseñar estrategias de prevención de suicidio multisectoriales e integrales.

Así, los suicidios pueden prevenirse:

  • Restringiendo el acceso a los medios utilizados
  • Información responsable en los medios
  • Introducción de políticas sobre el alcohol
  • Identificación y tratamiento tempranos
  • Formación del profesional sanitario
  • Seguimiento y apoyo de la sociedad

 

La OMS afirma que el objetivo del Plan de Acción de Salud Mental de 2013-2020 es reducir un 10% los índices de suicidio a través de estrategias nacionales de prevención que involucren a medios de comunicación, administraciones públicas y la sociedad civil en general. No obstante, cabe destacar que la mayoría de los países no ha establecido una estrategia nacional al respecto.